FICHA TECNICA: Título original: Les yeux sans visage. Título en Castellano: Ojos sin rostro. Título en EEUU: Eyes Without A Face / The Horror Chamber of Dr. Faustus. Nacionalidad: Franco-italiana. Año de producción: 1959. Dirección: Georges Fraju. Producción: Jules Borkon. Productora: Champ Elysees/Lux Film. Guión: Georges Franju, Jean Redon, Claude Sautet, Pierre Boileau, Thomas Narcejac y Pierre Gascar. Argumento: Basado en una novela de Jean Redon. Montaje: Gilbert Natot. Fotografía: Eugene Shuftan (Euge Shuefftan). Efectos Especiales: Assola y Georges Klein. Duración: 88 minutos. ByN.
FICHA ARTISTICA: Pierre Brasseur (Doctor Génessier), Edith Scob (Christine Génessier), Alida Valli (Louise), François Guérin (Jacques Vernon), Alexandre Rignault (inspector Parot), Béatrice Altariba (Paulette), Juliette Mayniel (Edna), Claude Brasseur (inspector), Charles Blavette, Michel Etcheverry, Yvette Etiévant, René Génin.
ARGUMENTO: El doctor Genesser se siente responsable del trágico accidente que ha desfigurado el rostro de su hija Christine. Transtornado por la culpa, Genesser raptará hermosas muchachas con objeto de utilizar su piel en la paulatina reconstrucción de la belleza de su hija. Al final, unos perros que él mismo mantiene con propósitos experimentales le atacan desfigurando también su cara, mientras la demente Christine, aún sin rostro, se aleja, desapareciendo en la noche.
COMENTARIO: Decorador de teatro, fundador en 1936 (junto a Henry Langlois) de la prestigiosa Cinemateca de Paris y uno de los maestros de la escuela documentalista, Georges Franju logró aunar en su exquisita obra cinematográfica elementos del realismo poético francés con posturas más afines al surrealismo, todo ello engastado en una personal estética, grotesca mezcla de violencia y dulzura. Ojos sin rostro, su segundo largometraje, ilustra a la perfección su enfermiza atracción por los ambientes enrarecidos y la fantasía insana de cierto tipo de ficción pulp (por lo demás, una de las mayores fuentes de inspiración para los surrealistas galos). El brillantísimo trabajo del mítico fotógrafo Eugene Schuftan, contribuye a tejer una tenebrosa atmósfera que encaja perfectamente con la sobria intensidad de la pueta en escena de Franju, perfilando, en último término, una pieza fílmica maestra de onirismo mórbido, a la altura de otros geómetras de la inquietud elegante como Tourneur o Lang.
Poco más tarde, nuestro inefable Jesús Franco añadiría sadismo y sexo a la receta quirúrgica propuesta por Franju, obteniendo el, para muchos, mejor título de su inabarcable filmografía: Gritos en la noche (1962).
Por último, el temible Charles Band produciría Mansion of the Doomed (1975), un manirroto intento de remake de Ojos sin rostro, dirigido con escasa fortuna por Michael Pataki.
FICHA ARTISTICA: Pierre Brasseur (Doctor Génessier), Edith Scob (Christine Génessier), Alida Valli (Louise), François Guérin (Jacques Vernon), Alexandre Rignault (inspector Parot), Béatrice Altariba (Paulette), Juliette Mayniel (Edna), Claude Brasseur (inspector), Charles Blavette, Michel Etcheverry, Yvette Etiévant, René Génin.
ARGUMENTO: El doctor Genesser se siente responsable del trágico accidente que ha desfigurado el rostro de su hija Christine. Transtornado por la culpa, Genesser raptará hermosas muchachas con objeto de utilizar su piel en la paulatina reconstrucción de la belleza de su hija. Al final, unos perros que él mismo mantiene con propósitos experimentales le atacan desfigurando también su cara, mientras la demente Christine, aún sin rostro, se aleja, desapareciendo en la noche.
COMENTARIO: Decorador de teatro, fundador en 1936 (junto a Henry Langlois) de la prestigiosa Cinemateca de Paris y uno de los maestros de la escuela documentalista, Georges Franju logró aunar en su exquisita obra cinematográfica elementos del realismo poético francés con posturas más afines al surrealismo, todo ello engastado en una personal estética, grotesca mezcla de violencia y dulzura. Ojos sin rostro, su segundo largometraje, ilustra a la perfección su enfermiza atracción por los ambientes enrarecidos y la fantasía insana de cierto tipo de ficción pulp (por lo demás, una de las mayores fuentes de inspiración para los surrealistas galos). El brillantísimo trabajo del mítico fotógrafo Eugene Schuftan, contribuye a tejer una tenebrosa atmósfera que encaja perfectamente con la sobria intensidad de la pueta en escena de Franju, perfilando, en último término, una pieza fílmica maestra de onirismo mórbido, a la altura de otros geómetras de la inquietud elegante como Tourneur o Lang.
Poco más tarde, nuestro inefable Jesús Franco añadiría sadismo y sexo a la receta quirúrgica propuesta por Franju, obteniendo el, para muchos, mejor título de su inabarcable filmografía: Gritos en la noche (1962).
Por último, el temible Charles Band produciría Mansion of the Doomed (1975), un manirroto intento de remake de Ojos sin rostro, dirigido con escasa fortuna por Michael Pataki.
CARTELES / CARATULAS
FOTOGRAFIAS
























































