viernes 21 de agosto de 2009

Terror en Amityville (The Amityville Horror, 1979)










FICHA TÉCNICA: Título original: The Amityville Horror. Título en España: Terror en Amityville. Títulos en sudamérica: Amitiville // Terror en Amitiville // Aquí vive el horror. Nacionalidad: Estados Unidos. Año de Producción: 1979. Dirección: Stuart Rosenberg. Producción: Elliot Geisinger y Ronald Saland. Productora: AIP / Cinema 77 / Professional Films. Productor ejecutivo: Samuel Z. Arkoff. Guión: Sandor Stern. Argumento: Basado en la novela de Jay Anson. Fotografía: Fred J. Koenekamp. Música: Lalo Schifrin / Montaje: Robert Brown. Duración: 117 minutos. Formato de Pantalla: 1.85:1. Color: color.

FICHA ARTÍSTICA: James Brolin (George Lutz), Margot Kidder (Kathleen Lutz), Rod Steiger (Padre Delaney), Don Stroud (Padre Bolen), Murray Hamilton (Padre Ryan), John Larch (Padre Nuncio), Natasha Ryan (Amy), K.C. Martel (Greg), Meeno Peluce Michael Sacks (Jeff), Helen Shaver (Carolyn), Amy Wright (Jackie), Val Avery (Matt), (Sargento Gionfrido), Irene Dailey (Tía Helena), K.C. Martel (Grez), Meeno Peluce (Matt Lutz), Marc Vahanian, James Tolkan.

ARGUMENTO: En una casa de la localidad de Amityville, el hijo mayor de una familia asesina a todos sus parientes con una escopeta… Años después, una nueva familia, una mujer con sus hijos y un nuevo marido, se traslada a vivir a la casa; pronto, algo inquietante comienza a percibirse en el ambiente.

COMENTARIO: Sin lugar a dudas, Terror en Amityville no hubiera existido sin la previa existencia de El exorcista (The Exorcist, 1973), de William Friedkin, y La profecía (The Omen, 1976), de Richard Donner, o, al menos, hubiera arrojado unos resultados muy diferentes. En efecto, la película de Rosenberg surgió como respuesta al éxito de aquellas dos míticas películas, en un intento de proseguir su estela, imitando formas, maneras, estilos y enfoques. Incluso hay un momento del film, cuando un mundano detective de Homicidios interroga a un sacerdote, que casi parece encontrarse uno con imágenes descartadas del film de Friedkin. Y, al igual que las dos citadas, la película se apoya en un sólido, hábil, inteligente guión, que plantea la trama desde dos perspectivas paralelas, apoyándose una a otra y sin invalidarse entre sí. Así, tenemos una trama de casa encantada con orígenes satánicos: la construcción fue edificada sobre otra, propiedad de un brujo expulsado de Salem, y que fabricó un pozo que conectaba con el infierno. En confrontación a esto, se nos presenta a unos personajes idílicos que no lo son tanto. Un matrimonio en segundas nupcias, que incorpora a los hijos que ella tuvo en una primera unión. Una pareja joven, desinhibida y alegre, con el padrastro preocupándose por los chicos… Bajo esto, se muestra otro rostro muy diferente. Ella es una mujer histérica, incapaz de hacer frente a la vida en común que se le presenta, y que se refugia enfermizamente en la religión como vía de escape; él es un hombre inseguro, que no se siente integrado en una familia que le resulta ajena, y cuyo rechazo le provoca accesos de ira y descontrol. Así, las pequeñas manifestaciones satánicas que se van percibiendo son meras casualidades, malinterpretaciones, exageraciones o incluso alucinaciones provocadas por la mente distorsionada de los personajes, sus obsesiones y frustraciones. Un guión, como decíamos, bien puntuado, que se detiene en el desarrollo de los personajes antes que en efectismos superfluos. Un guión que, sin duda, precisaría un director firme y de talento para llevar a buen puerto el film. No es ese el caso. Por desgracia, para la dirección se contrató a Stuart Rosenberg, muy mediocre realizador procedente de la generación de la televisión (de donde surgieron compañeros de más talento como los citados Friedkin y Donner, u otros como Sidney Lumet o John Frankenheimer), que aporta una visión roma, trivializada y carente de fuerza, de modales más televisivos que cinematográficos.

La película, pues, funciona más por lo que plantea que por cómo lo plantea, por culpa de un realizador tan plano. Queda, eso sí, amén de ese interesante guión, una estremecedora partitura del argentino Lalo Schifrin -y que aporta en gran parte la inquietud que el director es incapaz de cincelar- y unas interpretaciones muy solventes, en particular el siempre magnífico Rod Steiger, aquí como un sacerdote torturado, pero también por parte de la novia de Supermán, Margot Kidder, que plasma con convicción su personaje en apariencia firme pero que oculta una gran fragilidad, e incluso el televisivo James Brolin, que muestra con convicción el paulatino deterioro mental al que se abandona su personaje.

ANÉCDOTAS: Supuestamente el film está basado en sucesos reales. Para saber sobre esos hechos, consulta esta dirección: http://www.amityvillemurders.com/, aunque la página está en inglés.

La música de Schifrin fue compuesta originalmente para El exorcista, pero Friedkin la rechazó. Curiosamente, luego fue nominada esa música para los Oscar y los Globos de Oro en 1980.

Secuelas de esta película son: Amityville II: The Possession [Amityville II: La posesión, 1982] y El pozo del infierno (Amityville 3-D: The Demon, 1983), para cine; luego, el telefilm Amityville: The Evil Escapes [tv: Amityville IV: La fuga del diablo; vd: La fuga del diablo, 1989]; y después están los films destinados directamente para vídeo The Amityville Curse [tv: La maldición de Amityville, 1990], Amityville 1992: It's About Time (1992), Amityville: A New Generation [vd: Amityville - El rostro del diablo, 1993], Amityville: Dollhouse [tv: Amityville / La casa de muñecas de Amityville, 1997], Amityville 2000 (2000), esta última otra vez para televisión. En 2005 se realizó un remake titulado originalmente The Amityville Horror para la gran pantalla, que en España fue rebautizado como La Morada del Miedo.

(Carlos Diaz Maroto)




CARTELES:

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FOTOGRAFIAS:

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TRAILER:














12 comentarios:

Preste Juan dijo...

¡Vaya trabajo tan bien currado!
Estoy de acuerdo con tus comentarios sobre la película.
Me estoy enamorando de esta página.

Blonda dijo...

Amo el cine, asi que te agregué a mi reader para poder seguir cada posteo tuyo. No se te escapa un detalle, genial.

beso grande

Charlie.S. dijo...

Hola Onmi! :D como andas?
Ay a esta la vi hace tanto! esta buenisima, me encantan las peliculas sobre posesiones o poltergeist muejeje !
La musica es una genialidad! :)ideal para este tipo de peliculas, te crea esos climas de tension ..

ahora,
yo estoy loco? o la casa vista a lo lejos tiene forma de cráneo humano???
:)
un beso!!
q estes bien..

Onminayas dijo...

Hola, Blonda, y bienvenida a esta siniestra mansión. Si amas el cine, a partir de ahora lo harás con el de terror, que es a lo que me dedico casi exclusivamente.

Besos.

Onminayas dijo...

Tienes razón, Charlie, El guiño del poster es precisamente ese aspecto de craneo. En alguna de las siguientes partes que hicieron lo pintaron aún mejor.

Un beso, Charlie.

Onminayas dijo...

Perdona, Preste Juan, que te deje para el último, pero tu correo se me había colado en la bandeja de correo no deseado y no me di cuenta hasta ahora (los duendes de la red)

Me alegra que mi blog te aporte algo, porque es, de los dos que tengo, el que me cuesta más esfuerzo mantener.

Un abrazo.

Silvia dijo...

Buena crítica de la película.
A mí también me gustan las de terror, es un género difícil, cualquier historia no vale, y de hacer una buena película que sorprenda a dejar al espectador plano hay una fina línea.
Besicos

Onminayas dijo...

Bueno, Silvia, te diré lo que pienso al respecto: en el cine de terror desafortunadamente cualquier cosa vale... ¿Por qué? Porque por fortuna para las productoras cinematográficas al final todo tiene un mercado y un comprador. Hay gustos para todo.

Mis preferidas, en concreto, son las de terror inteligente, aunque con otra edad me tragaba prácticamente todo, incluidas la gore, que hoy en día no soporto.

Besos.

mar dijo...

Hola, Onm.

Traigo palomitas y pipas para pasar un rato de "miedo" (que sepas que venir aquí es insomnio fijo), pero qué quieres me tienes enganchada al buen cine...

La selección que haces siempre de los carteles es una pasada!

Besos encantados y terroríficos.

Onminayas dijo...

Si son palomitas rojas las prefiero a las pipas... Hoy vamos a revisitar la película que en los años 80 volvió a poner de moda el terror de las casas encantadas... Todo un lujazo.

Besos con labios rojos.

Violeta Limonada dijo...

es una historia que me gusta tanto como me aterra, me gustaron ambas versiones, la antigua y la nueva que hicieron hace unos años. Gracias por tu visitas y comentarios en mi rincón. un abrazo

Onminayas dijo...

Ciertamente, Violeta, las historias de fantasmas y de casas encantadas siempre son de las más reclamadas por el público.

Gracias por devolverme la visita. Me agradó mucho tu espacio.

Un abrazo.

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